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Preguntas y respuestas

Todo sobre
turbocargadores

Hemos preparado esta sección especialmente para ustedes, para que cualquier duda técnica se puedan ayudar. Aquí encontrarás las respuestas a las preguntas más frecuentes.

¿Qué es un turbo y cómo funciona?

Entiende los fundamentos de la sobrealimentación y los turbocargadores.

Un turbocompresor es una máquina pensada para aprovechar la energía de los gases de escape de un motor y usarla en la acción de comprimir el aire fresco del conducto de admisión de un motor de combustión. Se compone de una turbina, accionada por los gases de escape, y un compresor que comprime los gases del conducto de admisión, unidos ambos por un eje que los hace girar solidarios.
Los gases de escape de salida del motor atraviesan una turbina, entrando por su zona radial y abandonándola por su zona axial. Estos gases sufren una expansión en los álabes de la turbina, lo que acelera su velocidad. El rodete de la turbina se encuentra unido por un eje a otro rodete, el cual realiza la función de compresor, aspirando aire por la zona central y descargándolo por la zona radial al colector. La energía cinética que proporcionan los gases es la que se aprovecha para elevar la presión del aire que atraviesa el compresor.
Tiene la misión de mantener en el conducto de admisión la presión de alimentación que se considere adecuada para el funcionamiento del motor. Aunque su nacimiento vino motivado por el descenso de presión en la alimentación de motores de aviación al elevar su altura de vuelo, actualmente se emplean mucho para sobrealimentar motores de combustión, bien estáticos o de automoción.
Si se alimenta al motor con una presión superior a la atmosférica, su rendimiento aumenta al disponer de mayor cantidad de mezcla en el mismo volumen de cilindrada. A este efecto se le llama sobrealimentar el motor. Se puede aumentar la potencia máxima obtenida de un motor sin tener que diseñar otro de mayor cilindrada, reduciendo los gastos de diseño.
Mantiene los valores de potencia iguales a cualquier altura sobre el nivel del mar. Se puede aumentar la potencia máxima sin diseñar un motor de mayor cilindrada. Se obtienen mayores valores de par motor con menores rozamientos internos. Las mayores prestaciones con menores inercias alternativas agilizan la subida de régimen del motor.
Los motores diésel no presentan problemas de detonación al sobrealimentar, ya que el combustible se inyecta directamente en la cámara y la combustión es controlada. En los motores Otto (gasolina), la sobrealimentación puede provocar detonación, por lo que requieren sistemas electrónicos más avanzados para controlar este fenómeno.

Geometría variable y componentes

Información técnica sobre los diferentes tipos de turbos y sus componentes.

La válvula de descarga es un dispositivo que desvía parte de los gases de escape para que no pasen por la turbina, limitando así la velocidad de giro del turbocompresor y, por tanto, la presión de sobrealimentación. Esto protege al motor de presiones excesivas.
La geometría variable permite cambiar el ángulo de los álabes de la turbina para optimizar el flujo de gases de escape según las condiciones de funcionamiento del motor. A bajas RPM, los álabes se cierran para aumentar la velocidad de los gases; a altas RPM, se abren para permitir mayor flujo. Esto elimina el retraso del turbo (turbo lag) y mejora la respuesta en todo el rango de revoluciones.
Los cojinetes de un turbo son generalmente de bronce o material antifricción. Se utilizan cojinetes de bronce por su excelente capacidad de disipar calor y su resistencia al desgaste. Soportan esfuerzos radiales y axiales generados por las altas velocidades de rotación del eje del turbo.
Un intercooler es un radiador que enfría el aire comprimido por el turbo antes de que entre al motor. Al comprimir el aire, este se calienta y pierde densidad. El intercooler reduce la temperatura del aire comprimido, aumentando su densidad y mejorando el rendimiento del motor. Se localiza generalmente entre el turbo y el colector de admisión.
El turbo se lubrica mediante el aceite del motor, que llega a presión al cuerpo central del turbo a través de una línea de alimentación. El aceite lubrica los cojinetes del eje y ayuda a disipar el calor. La línea de retorno devuelve el aceite al cárter del motor por gravedad. Por eso es fundamental usar aceite de calidad y respetar los intervalos de cambio.
El overboost es un incremento temporal de la presión de sobrealimentación por encima de los valores normales de funcionamiento. Se activa bajo demanda máxima de potencia durante un tiempo limitado, proporcionando un aumento extra de rendimiento. Es controlado por la centralita del motor para evitar daños.

Cuidado y vida útil del turbo

Las preguntas más comunes sobre mantenimiento, duración y reparación de turbos.

Un turbo bien mantenido puede durar tanto como el motor del vehículo. La clave está en el mantenimiento adecuado: cambios de aceite regulares con aceite de calidad, evitar apagar el motor inmediatamente después de un uso exigente, y asegurarse de que el sistema de lubricación funcione correctamente.
Los principales cuidados son: usar aceite de calidad y cambiarlo según las especificaciones del fabricante; no acelerar a fondo con el motor frío; dejar el motor al ralentí unos segundos antes de apagarlo después de un uso exigente; mantener los filtros de aire en buen estado; y revisar que no haya fugas en el sistema de admisión o escape.
Sí, la mayoría de los turbos se pueden reparar. En Turbos y Más contamos con más de 20 años de experiencia en reparación de todo tipo de turbocargadores. El proceso incluye desmontaje completo, limpieza, diagnóstico de precisión, reemplazo de componentes desgastados con repuestos originales, balanceo dinámico y pruebas de funcionamiento. Un turbo reparado profesionalmente puede funcionar como uno nuevo.
Las causas más comunes de daño son: falta de lubricación (aceite insuficiente o de mala calidad), ingreso de objetos extraños por la admisión o el escape, temperaturas excesivas por conducir agresivamente sin dejar enfriar, filtros de aire obstruidos, y fugas en el sistema de admisión. También puede dañarse si se apaga el motor abruptamente después de un uso exigente.
Sí. Los motores turbo trabajan a temperaturas y presiones más altas, por lo que requieren aceites de mayor calidad que resistan mejor la degradación térmica. Se recomienda usar aceites sintéticos o semisintéticos que cumplan con las especificaciones del fabricante del motor, y respetar estrictamente los intervalos de cambio.
Los turbos de geometría variable son más complejos mecánicamente y pueden ser más susceptibles a problemas si no se mantienen adecuadamente. Los álabes móviles pueden acumular carbonilla y hollín, especialmente en motores diésel, causando que se peguen. El mantenimiento adecuado y los cambios de aceite regulares son esenciales para su correcta operación.

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